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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Sonrisa gingival

Estudiar la relación entre dientes, encía y labios.

Qué buscamos con este tratamiento

Cuando al sonreír se muestra una proporción de encía que te preocupa, conviene estudiar su origen. La relación entre dientes, labios y maxilares puede explicar situaciones distintas que necesitan enfoques diferentes.

Identificar la causa antes de modificar la encía

El análisis revisa la altura visible de los dientes, el contorno de la encía y el movimiento del labio. No todas las sonrisas gingivales se corrigen con una intervención sobre los tejidos; a veces deben compararse otras especialidades.
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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Cómo se organiza tu tratamiento

Analizar la sonrisa

Observar la proporción de encía y la relación de dientes y labios.

Revisar los tejidos

Valorar si existe inflamación o una posición gingival que influya en el aspecto.

Comparar abordajes

Explicar las opciones según el origen del exceso de encía visible.
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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Conocer el alcance del cambio

Antes de decidir se explica qué puede modificarse y cómo influye en la higiene y la proporción dental. La planificación busca una relación coherente entre estética y salud de los tejidos.

Preguntas frecuentes

No necesariamente. Puede ser una característica de la sonrisa. Se estudia si hay un problema de salud o una preocupación estética.

No. El origen puede estar en varios factores y la alternativa debe responder a ellos. Modificar solo la encía no es apropiado en todos los casos.

Una foto ayuda a explicar qué te preocupa, pero la indicación necesita exploración y análisis de los tejidos y la mordida.

Sí, cuando existe. La encía inflamada puede alterar las proporciones y debe reevaluarse antes de planificar cambios estéticos.

Según la causa pueden coordinarse periodoncia, ortodoncia u otras áreas. El estudio determina qué valoración es necesaria.