Qué buscamos con este tratamiento
Las facetas cerámicas son restauraciones finas que pueden modificar la cara visible del diente. Se estudian cuando el cambio de forma o color puede lograrse respetando la salud y la función dental.
Cómo se organiza tu tratamiento
Estudiar el esmalte
Definir la propuesta
Revisar la adaptación
El grosor no determina por sí solo la indicación
Se revisan el esmalte disponible, las restauraciones previas y la mordida. Que una faceta sea fina no significa que pueda colocarse sin preparación en cualquier diente ni que todas las sonrisas necesiten cerámica.
Proteger la restauración y el diente
Las revisiones incluyen el estado de los márgenes y las encías. Si existe apretamiento u otros factores de carga, deben considerarse dentro de la planificación y del mantenimiento.
Preguntas frecuentes
No. El esmalte, la mordida y las restauraciones previas condicionan la indicación. En algunos casos se estudian otras opciones.
No necesariamente. La preparación depende del cambio buscado y de la forma inicial del diente, no solo del grosor de la cerámica.
No resuelven cualquier alteración de posición o mordida. La valoración puede recomendar alinear primero los dientes.
Debe revisarse la causa y la extensión del daño. Según la situación se valora reparación o sustitución.
Necesitan higiene, revisión de márgenes y control de los factores de carga. Se concretan los instrumentos y hábitos adecuados a tu boca.