Qué buscamos con este tratamiento
Durante el crecimiento se revisan la erupción de los dientes y la relación de los maxilares. La valoración permite decidir si conviene observar la evolución o intervenir en un momento concreto.
Cómo se organiza tu tratamiento
Observar el crecimiento
Valorar los hábitos
Acordar el seguimiento
Acompañar el desarrollo sin adelantar tratamientos innecesarios
Los dientes de leche, los espacios y los hábitos pueden influir en la mordida. No todos los niños necesitan un aparato al mismo tiempo; el seguimiento ayuda a reconocer cuándo una actuación aporta utilidad.
Una experiencia que el niño pueda entender
Preguntas frecuentes
No siempre. Algunos problemas se valoran durante el crecimiento, mientras que otros pueden observarse hasta una fase posterior.
No. Puede concluir con pautas y controles para seguir el desarrollo. La intervención se propone si existe una indicación concreta.
Determinados hábitos orales pueden influir en el desarrollo. Se revisan dentro de la historia y la exploración.
Ayuda a mantener la higiene, seguir las pautas de uso y acudir a los controles. La colaboración se explica según el aparato.
En algunos casos una intervención durante el crecimiento se completa después con otra fase. Esa posibilidad se explica en la planificación.