Cómo se organiza tu tratamiento
Revisar la actividad
Comprobar el ajuste
Revisar el desgaste
Un diseño para tu actividad y tu boca
Se revisan la dentición, el deporte y la presencia de aparatos. El protector debe permitir una adaptación útil y mantenerse en posición; si el niño está creciendo puede necesitar revisiones de ajuste.
Qué buscamos con este tratamiento
Un protector bucal está pensado para reducir el riesgo de lesiones en determinadas actividades deportivas. La adaptación y la retención son aspectos esenciales para poder utilizarlo durante el esfuerzo.
Conservarlo limpio y sin deformaciones
Preguntas frecuentes
No elimina todo el riesgo. Su función protectora depende del ajuste, el uso y las características del impacto.
No. El protector deportivo se diseña para una finalidad diferente y no sustituye una férula indicada para otro uso.
Debe estudiarse el diseño para proteger sin interferir con el aparato ni los movimientos. Comenta que llevas ortodoncia al consultarlo.
El crecimiento y la erupción pueden cambiar el ajuste. Se revisa si aprieta, se mueve o deja de adaptarse.
Pide valoración antes de seguir utilizándolo. El calor y el desgaste pueden alterar su adaptación y su función.