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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Corona sobre diente natural

Reconstruir y proteger la estructura dental.

Cómo se organiza tu tratamiento

Valorar la pieza

Comprobar estructura, soporte y necesidad de tratamientos previos.

Preparar la restauración

Registrar el diente y su relación con las piezas vecinas.

Revisar el ajuste

Comprobar contactos, mordida y adaptación de los márgenes.
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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Conservar y proteger lo que queda del diente

Las caries, fracturas y restauraciones anteriores influyen en el diseño. La corona no elimina la necesidad de cuidar el diente: los márgenes y la encía siguen siendo zonas que deben mantenerse limpias.

Qué buscamos con este tratamiento

Una corona puede reconstruir una pieza que ha perdido una parte importante de su estructura. Antes de indicarla se estudia el tejido restante y si el diente ofrece un soporte adecuado.

Cuidar los márgenes y los contactos

La limpieza entre dientes ayuda a mantener la zona donde termina la corona. Si entra comida, notas un contacto alto o aparece molestia persistente, pide una revisión.
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Dentista con mascarilla realizando una exploración a una paciente

Preguntas frecuentes

No. La corona sobre diente se apoya en una pieza natural preparada. Un implante es un soporte distinto colocado en el hueso.

No. La necesidad de tratar los conductos depende del estado de la pulpa y de la pieza, no del hecho de colocar una corona.

Hace falta suficiente soporte y un pronóstico adecuado. La exploración determina si la pieza puede reconstruirse o necesita otra alternativa.

El tejido dental que permanece puede sufrir caries, especialmente en los márgenes si acumulan placa. La higiene sigue siendo necesaria.

Solicita una revisión de la mordida. Un contacto que resulta incómodo no debe corregirse por tu cuenta.